¿Sabés cuántas calorías consumís y cuántas calorías gastás?

Constantemente escuchamos hablar del metabolismo. Frases como “Engordé porque tengo el metabolismo lento”, o “compré un acelerador de metabolismo para adelgazar” son comunes. Pero nos hemos preguntado: ¿Qué factores influyen en el metabolismo? ¿Cómo puedo utilizarlo para ganar más salud?

La idea con este artículo es dar respuesta a esas preguntas, indagando en uno de los temas de mayor importancia dado el porcentaje de sobrepeso y obesidad en nuestro país que llega a un 64.5% de la población adulta. ¿Qué significa ese porcentaje? ¿Por qué más de la mitad de la población (y en crecimiento) padece una enfermedad que muchas veces no es vista como enfermedad?

En primera instancia, y simplificando al máximo el concepto, podemos decir con toda seguridad, que esta población está consumiendo más calorías de las que está gastando. Por un lado las actividades a lo largo del día no nos exigen gran cantidad de energía: el transporte en un vehículo que hace el trabajo por nosotros, usamos ascensor y no gradas, pasamos largas horas sentados frente a una computadora, etc. Y por otro lado, hoy en día, más que nunca, tenemos una gran oferta de alimentos de todo tipo, y abundan los que son altos en azúcares y grasas, que nos dan grandísimas cantidades de energía en un solo bocado.

Dado este panorama, no es de extrañarse que la Obesidad se considere actualmente una Pandemia (una enfermedad que no solo afecta un país, sino que traspasa continentes). Y el peligro reside en que, aun cuando la ciencia ha demostrado que la acumulación de grasa por encima de rangos normales es un factor de riesgo para muchas otras enfermedades como hipertensión, diabetes, enfermedades cardiacas, el grueso de la población no la identifica como tal, y defienden su condición con la genética o la falta de síntomas actuales.

Es claro que con una gran cantidad de grasa extra y con poco o nulo ejercicio a lo largo de la semana, no se cuente con el músculo necesario para que sirva de “potenciador del metabolismo”. Y es que es así: cuanto más músculo tengamos, más energía vamos a gastar. Las personas que hacen regularmente alguna actividad demandante, tienen un metabolismo más activo, y además de las calorías que queman durante su actividad, también tienen una Tasa de Metabolismo Basal más elevada, lo que significa, que aun durmiendo o estando sentados, van a gastar más energía que una persona sedentaria.

La práctica regular de ejercicio trae muchísimos beneficios, además de ayudar con el control del peso. Al entrar en actividad física liberamos endorfinas, hormonas que liberamos cuando estamos enamorados o cuando nos reímos. La liberación de estrés, la oxigenación del cuerpo y la tonificación de músculos son la mejor excusa para divertirse en movimiento. Y como dice la frase: “El ejercicio es la celebración de lo que el cuerpo puede hacer, no la penitencia por lo que comiste”

Dr. Roberto Cascante

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